
Por fin, botones físicos de verdad que no cuelgan las llamadas
Cada vez que la capucha de mi sudadera, el cuello del abrigo o la almohada del avión rozaban el auricular de mis audífonos de 398 dólares, el maldito sensor táctil pausaba la música o colgaba una llamada con un cliente. Tener botones físicos, con buen tacto y acabado dorado champán, en la parte inferior de los StudioQuiet H1 es una maravilla. Además, la conexión multipunto funciona de verdad y sin cortes: puedo ver videos de capacitación en mi ThinkPad y contestar una llamada en el iPhone sin meterme a los ajustes de Bluetooth.









